viernes, 21 de septiembre de 2007

Sus pies

CUIDADO Y BELLEZA DE SUS PIES

Los pies caminan más de 1.600 kilómetros por año y trabajan más que cualquier otra parte del cuerpo, menos el corazón. Por eso es muy importante que los cuidemos bien y los tratemos con cariño.

Como información acerca de nuestros pies, debemos de saber que el pie tiene 28 huesos (14 de ellos en los dedos de los pies), 19 músculos y aproximadamente 15 ligamentos. No sólo tiene que aguantar el peso de todo el cuerpo, más cualquier otro peso que llevamos encima (como la cartera) sino además los golpes que le damos como cuando corremos o saltamos. La mayor parte del peso se apoya en sólo tres puntos: el talón, y dos huesos metatarsianos que se encuentran en el dedo gordo y el dedo más pequeño.

La mayoría de los problemas de los pies se pueden curar o evitar cuidándolos mejor y usando un poco de sentido común. Sin embargo hay algunas condiciones que son hereditarias y que tienen poco arreglo, como por ejemplo, el pie plano. Pocos ejercicios pueden curar este defecto, porque, la fuerza del arco del pie depende de los huesos y los ligamentos, no de músculos (que sí pueden ejercitarse), sobre todo cuando venimos cansados del trajín diario.

Podemos hacer varios ejercicios para descansar, fortalecer los músculos y relajar los pies:
  • Levantar un lápiz con el pie

  • Pase los pies por encima de un palo de amasar (rodillo de cocina o una botella pareja), haciendo rodar el palo, primero para adelante, luego para atrás.

  • Mueva en círculos el tobillo, primero a la derecha y luego a la izquierda. Esto ayudará mucho a la circulación de los pies.

  • Trate de cerrar el pie, como cuando uno cierra la mano, y luego estírelo lo más que pueda, incluyendo los dedos.

  • Llene suficientemente una tina con agua tibia y jabón y añádale una cucharada sopera de aceite de almendras u otro que sea suave, o en última instancia, aceite mineral. Sumerja los pies y pásese un cepillito de uñas un poco duro por toda la planta y las uñas. Puede usar piedra pómez para quitar la piel que se acumula en zonas como el talón y debajo de los dedos. Luego seque y empuje la cutícula para atrás con un palito de naranjo y aplíquese una crema humectante y termine por hacerce un buen pedicure.

  • Camine descalza(o) todo lo que pueda. Es muy bueno en la arena de la playa, en el césped, etc. Esto distibuye el peso del cuerpo de una forma pareja.

IMPORTANTE: Al correr o brincar, lo que apoyamos de primero es el talón y debe de soportar en ese momento el 150 % del peso del cuerpo. Debido a esto, debemos de usar zapatos adecuados y reforzados en los talones, aptos para correr o brincar.
Las personas que son muy pasadas de peso, deben de adelgazar primero para empezar a correr, para no terminar dañando pies y rodillas. Así que no corra para bajar de peso, baje de peso para correr!!

La importancia de un buen calzado: Una de las causas principales de los dolores de los pies, de las ampollas, los callos o los juanetes son los zapatos inadecuados. A veces muy pequeños, a veces muy grandes, muy duros o puntiagudos extremadamente, o con los tacones muy altos, o sin tacones del todo. Todo eso daña y cansa nuestros pies. Cómprese zapatos cómodos, suaves. No use tacones muy altos cuando tenga que caminar mucho o estar largo rato de pie. El zapato ideal debe de medir 1 cm más largo del dedo gordo del pie y lo suficientemente ancho para evitar que sus pies queden acalambrados.

Un buen pedicure:

No hay nada más atractivo que tener las uñas bien arregladas y la piel de los pies tan suave como la de las manos.

Para lograr pies bellos, hagamos lo siguiente: Cuando sumerja los pies en la tina (descrito en el párrafo anterior) empiece por quitarse todos los pellejos, pasándose una piedra pómez por todas las asperezas. Una vez que se haya quitado toda la piel muerta, se puede pasar una esponja de fibras vegetales, activando así la cirulación del pie. Sáquelos del agua, aplique la crema humectante con un masajito haciendo énfasis en el arco y los dedos, estirando cada dedo a medida que le pasa la crema. Corte las uñas con un alicatito o cortauñas. El corte debe de ser recto para evitar que las uñas se encarnen y termine pasándoles una lima para dejarlas bien parejas. Con un palito de naranjo, cuya punta ha envuelto con algodón, empuje la cutícula para atrás. Si es muy rebelde, utilice una crema o un líquido "quita cutículas" y déjelo unos instantes. Luego quítelo, junto con la piel suelta que le queda. Trate de no usar tijeritas pues estimulan el crecimiento de la cutícula.

Vuelva a sumerjir los pies en agua tibia y cepille las uñas, quitando así todos los vestigios de la crema o el líquido "quita cutícula". Después de secarlos aplíquese nuevamente una crema en todo el pie, pero no toque las uñas con la crema para que el esmalte pegue bien en la uña.

Ahora aplíquese una base de esmalte. Una vez seco, aplíquese el esmalte del mismo color que el de las uñas de las manos. Primero pase el pincel por el centro de la uña y luego por los dos costados. Si se mancha con un poco de esmalte, límpielo con la punta del palo de naranja envuelto en algodón mojado de quita esmalte. Tres capas de esmalte es lo ideal. Acuérdese de separar los dedos para poder pintarlos bien, ya sea con algodón o con el artículo de hule especial para eso, que viene en el paquete de artículos para pedicure. Deje pasar por lo menos unos diez minutos entre cada capa de esmalte. Puede aplicar un secador de esmalte después de aplicar la última capa. Es bueno porque además fortalece y protege las uñas.

Finalmente, aplíquese otra crema humectante o crema para las manos, con otro masaje, pero esta vez poniendo énfasis en los dedos.

Si hace esta operación una o dos veces al mes, verá que pronto se notará en la expresión de su cara, porque siempre es mucho más fácil sonreir cuando los pies están cómodos y bien cuidados.

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